¿Cómo hemos llegado hasta aquí?, ¿qué ha pasado por el camino? Esas dos preguntas son las que nos formulamos cuando asistimos a los acontecimientos del presente, con sus luces y sombras, y no sabemos qué ha pasado.

España ha cambiado mucho en estos años, sobre todo a nivel político social; cambios profundos, estructurales, superficiales; en definitiva, cambios que nos han formado como la sociedad que somos hoy. Y el cine siempre ha estado ahí para mostrarnos cómo éramos, cómo somos y qué sucede a nuestro alrededor.

Alejandro López Menacho hace una selección de filmes españoles que radiografían nuestro entorno, para entender qué ha pasado. 101 películas españolas para entender nuestro presente (Ed. Héroes de Papel)

Comencemos por el principio. ¿Cómo surge este proyecto?

Surge de un modo vocacional; me considero un apasionado del cine. Un día, hablando con mi hermano gemelo (también escritor), este me sugirió que escribiera un ensayo o compilación cinéfila. A mí me interesaba escribir algo relacionado con el panorama sociopolítico de nuestro país.

Así que me puse manos a la obra con un texto que reuniera películas interesantes, títulos que hablaran sobre lo que está pasando en la calle, temas que a todas y todos nos preocupasen. Me sirvió para conocer profundamente el cine español, su idiosincrasia y principales características. He disfrutado mucho escribiéndolo.

El libro consta de 101 películas españolas de los últimos 20 años, ¿cuáles fueron los criterios de selección?

Tenían que ser películas del año 2.000 en adelante, que trataran sobre temas de actualidad (no temas pasados) y que tuvieran connotaciones sociales. He intentado no repetir director demasiadas veces y que estuvieran representadas todas las latitudes de España: Andalucía, País Vasco, Galicia, Madrid, Cataluña…

Básicamente esos eran los criterios. Había uno más subjetivo: tenían ser películas que en mayor o menor medida me gustaran.

Alejandro López Menacho

En el libro vemos documentales y cine de ficción, ¿cuál crees que es el mejor medio, o el más directo, para narrar una situación social?

Pienso que lo importante no es el medio en sí, sino el mensaje. Puede ser cine ficcionado, cortometraje, documental, incluso más allá del cine tenemos el teatro, el cómic, la música, la danza… si un artista tiene inquietudes sociales y el firme deseo de expresar su visión o criticar una injusticia, encontrará el modo de expresarse.

El documental puede ser el método más explicativo, pero para manejarlo hay que entender bien sus códigos.

Muchas de las películas que abordas en el libro son verdaderas rarezas para el gran público, ¿qué filmes te han costado más encontrar y poder visionar?, ¿las plataformas de streaming lograrán que estas y otras películas tenga mayor visibilidad?

Ha sido una odisea recopilar todas las películas. Tengo muchos dvds en casa, algunos nuevos, y otros de multitud de colecciones que han ido saliendo con los diarios generalistas. Luego he tirado mucho de Filmin, que es mi plataforma preferida. También de Netflix y Movistar, que tiene mucho cine español.

He comprado algunos títulos en las tiendas y otros en Internet; debo de ser una de las últimas personas en España que se han comprado un dvd. Y también he de reconocer que alguna película inencontrable la he conseguido a través de redes p2p con el único propósito de documentarme para el libro.

La película sobre la inefable boda de la hija de Aznar me ha costado muchísimo encontrarla, parecía el Santo Grial de Indiana Jones. Estaré contento si al final los beneficios que genere el libro me cubren lo que he invertido en películas (risas)

“Operación Palace, igual que El Sexto Sentido, sería una película para ver el primer fin de semana de exhibición. Luego el giro de tuerca se propaga y no tiene gracia”

Alejandro López Menacho

Me ha sorprendido la inclusión de Operación Palace. ¿Por qué decides incluir un documental televisivo en el libro?, ¿crees que este mismo documental hubiera tenido la misma, o la mitad de repercusión que tuvo, de no estar en una televisión y exhibirse en festivales?

Pues fíjate que, en teoría, incumple mis propias normas porque la Transición no es un tema actual. Pero lo incluí porque, aparte de la carga crítica contra este hecho político (oscurantismo, posterior ensalzamiento, etc),

Nos habla del papel de los medios de comunicación hoy, de lo que somos capaces de tragarnos si nos lo envuelven en un formato efectista, de nuestra propia capacidad crítica… incluso el propio formato del documental encierra un dilema ético.

¿Es legítimo engañar a la audiencia? Es fascinante. Obviamente no hubiera tenido el mismo efecto en el cine por el efecto spoiler. Operación Palace, igual que El Sexto Sentido, sería una película para ver el primer fin de semana de exhibición. Luego el giro de tuerca se propaga y no tiene gracia. Por eso era necesario que se emitiera en directo.


¿Hay algún filme que se te ha quedado fuera por lo que fuera?

Varios. Te digo dos casos representativos: dejé fuera Zona Hostil porque, a pesar de ser un buen thriller de carácter bélico, me resultaba una oda muy burda al ejército español. Y dejé fuera Chuecatown muy a mi pesar, porque el trasfondo de la gentrificación me interesaba, pero la película dejaba mucho que desear y al final le vi hasta su puntito homófobo.

Pero para que te hagas una idea, creo que visioné más de 140 películas para este libro. Descarté muchas; y alguna que otra me he arrepentido de no incluirla.

Creo que del listado hay varias cintas que son un punto de inflexión y de debate social como Camino. ¿Qué películas de las que aparecen en el libro crees que generaron mayor debate?

Camino ganó el Goya a la mejor película y al mejor director, entre otros. Javier Fesser tuvo un movidón con la familia de Alexia González Barros y con los grupos fundamentalistas católicos, que reaccionaron como se esperaba. Está claro que el lobby del Opus no pudo con el cine español, ni con el talento y la cabezonería de Fesser, empeñado en sacar el proyecto adelante.

Y eso es de celebrar. La pregunta que me formulas es complicada; todas las películas generan debate, pero creo que Te Doy Mis Ojos es adelantada a su tiempo en denunciar la violencia machista (por entonces llamadas riñas domésticas) y Los Lunes Al Sol también tiene algo de precursora a la hora de visibilizar el paro más allá de los 50 años.

Hablamos sobre Más allá del cine de Sebastià D’Arbó con su autor