Javier Caro

Si hubo un fenómenos a finales del siglo pasado, este fue sin lugar a dudas el manga y el anime, donde productos llegados de Japón que nos descubrieron una nueva forma de entender la animación. Felipe Múgica acaba de publicar, Explosión Anime (The Force Books).

Recuerdo el impacto que generó en mi Akira, o las horas y horas de algún amigo sobreimpresionado por Urotsukidoji, contandonos las escenas y alucinando con que aquello fuera cierto. Las horas muertas con Dragon Ball o Dr. Slump. Ahora podemos revivir aquella tormenta de grandes e iniciadores títulos de la mano de Felipe Múgica, y hemos hablado con él sobre su libro Explosión Anime.

Explosión Anime
Felipe Múgica firmando su libro, Explosión Anime (The Force Books)

Felipe, ¿cómo recuerdas tu primer encuentro con un manga y con un anime, y cuáles fueron?

La verdad es que siempre he sido más de anime que de manga. Es difícil decir cuál fue mi primer anime. De niño, como todos, vimos en la tele Heidi, Marco y otras series que eran anime pero que aún no éramos conscientes de que esto era animación japonesa y que se merecía un tratamiento diferenciado.

Diría que en mi caso fue, un poco, con Caballeros del zodiaco y luego con Dragon Ball que empecé a tener noción de que estaba ante un tipo de animación especial. Hasta que llegó Akira y entonces se abrió la caja de pandora para descubrir un tipo de animación, para mí, nueva y fascinante, y que tocaba los que eran mis géneros favoritos: terror, ciencia-ficción, fantástico en general. Respecto al primer manga, seguramente sería Akira.

En los años del boom de la película intenté leer el manga; entonces lo que había era una versión a color y a tomos finitos y tratando de que algún compañero de clase me lo prestase, pero no llegué a leerlo entero. No fue hasta muchos años después que me compré la edición a B/N de Ediciones B y pude leerlo completo. Por aquellos años, otro manga que me impactó mucho fue Alita, la primera serie.

AKIRA ya estamos en 2019

A principios de los 90 el anime estaba explotando en España, como bien dice tu libro, Explosión Anime ¿qué factores crees que propiciaron ese boom?

En primer lugar, el boom de Dragon Ball a través de las televisiones autonómicas. Que hizo a muchos chavales darse cuenta de que había una serie de animación que no se parecía a nada de lo que habían visto (con potentes escenas de acción, violencia, detalles eróticos, humor y todo ello con una animación excelente, seguramente mejor que muchas series animadas americanas) y que eso venía de Japón.

Y a ello se sumó el estreno de Akira que presentaba una animación de una altísima calidad narrando una historia plenamente adulta y con un montón de ingredientes que impactaron a los que vieron (vimos) la película en su momento: veloces persecuciones a motocicleta, poderes mentales, cataclismos, destrucción masiva… Eso despertó la curiosidad por ver muchos más títulos animados de Japón y, en principio, que siguieran esta misma tónica de acción y violencia.

Lo que definió para muchos al anime durante bastantes años y solo con directores como Miyazaki, estudios como Ghibli y más trabajos se fue perdiendo esta visión peyorativa del anime como únicamente compuesto por violencia y sexo.

«Diría yo que, en este fenómeno social del anime de los 90, tuvieron un papel más importante las televisiones privadas»

Felipe Múgica

Recordar el fenómeno que surgió con Dragon Ball es increíble y que luego continuó con Pokèmon, ¿qué papel jugaron las televisiones autonómicas en ese fenómeno social?

Durante los 80, las autonómicas ya habían estado emitiendo series japonesas, como decía arriba, antes de darnos cuenta de qué era eso de la animación japonesa, series como Dr. Slump, por poner un ejemplo. Su papel fue importante sobre todo gracias a la emisión de Dragon Ball, que hizo que la serie se convirtiera en un boom en todas las comunidades donde se emitió.

Pero diría yo que, en este fenómeno social del anime de los 90, tuvieron un papel más importante las televisiones privadas, con esta conciencia del anime ya presente. Como es bien sabido, cuando nacieron las privadas, Tele5, Antena3, etc…, había mucho hueco de programación por rellenar y lo que más barato resultó fue comprar series japonesas que se licenciaban desde Italia o desde Francia.

Muchas series que aún hoy mucha gente recuerda con cariño y aun no siendo aficionados al anime: Ranma ½, Sailor Moon, City Hunter, Johnny y sus amigos… entonces con los nombres japoneses de los personajes cambiados al español. Y sin que faltaran las polémicas por desnudos y con censuras en algunos casos.

Explosión Anime
Página interior del libro, Explosion Anime

Para todo el mundo, o al menos para mí, AKIRA es el gran clásico, pero, ¿ese éxito del filme de Otomo no eclipsó otras obras, que en España salieron en VHS como Urotsukidōji?

Supongo que Akira lo eclipsó todo. Pasados los años, sigue siendo conocida y recordada por todo el mundo, incluso las nuevas generaciones otakus, y es reeditada en nuevas ediciones en DVD y blu-ray. Al final Urotsukidoji y títulos de esta época (El puño de la estrella del Norte, Dominion Tank Police…) han quedado en el recuerdo de la gente que vivió esta época del boom del anime en los videoclubs y un recuerdo muy fuerte que, opino, pasado el tiempo no han perdido.

Urotsukidoji, mismamente, con su combinación de monstruos y sexo, el impacto que dejó en mucha gente que vio el anime de jovencitos es de los que no se olvidan, de los que dejan marcado. En mi twitter, los twits que más éxito han tenido han sido cuando he sacado el tema Urotsukidoji, lo que creo da una idea del impacto que aún conserva.

Y ello a pesar de que muchos de estos títulos no han vuelto a ser editados ni siquiera en DVD o si lo hicieron quedaron agotados hace mucho tiempo. Hecho que mucha gente no se explica, cómo tantos títulos míticos no han vuelto a ser reeditados en condiciones.

Supongo que para realizar Explosión Anime habrás tenido que revisar casi todas las películas, ¿qué filmes crees desde tu punto de vista que han empeorado peor, o ya no están a la altura?

Sí, decidí volver a ver prácticamente todas las películas que ya conocía para poder hacer una pequeña reseña en condiciones de cada título (además de aportar un mínimo de datos sobre cada anime sobre director, responsables, manga en que se basa, el contexto, etc…)

Así, también comprobar, como dices, cómo el título ha aguantado el paso del tiempo y si la imagen en la memoria de cada película era justa o magnificada, que con la nostalgia tendemos a mitificar películas que igual no eran para tanto, pero por las condiciones en que las vimos, tenemos sobrevaloradas. También, como he visto animes que no había visto hasta ahora, para comentar cada uno de ellos en, digamos, igualdad de condiciones.

Creo que ha habido un par de títulos de los que tenía un gran recuerdo, pero se me ha bajado un poco al volver a ver (seguro muchos me matarán por decir estos ejemplos). Uno de ellos es Venus Wars, con insertos en imagen real que no casan bien y un final, para mí, precipitado. Y El viento de amnesia, que se me quedó como una serie de episodios, algo inconexos.

En el libro figura una entrevista con Juan Carlos Tous, que estuvo trabajando en Manga Films en la época en la que todo comenzaba en España, y cocreador de Filmin. ¿Qué importancia tuvo Manga Films en este fenómeno?

Tuvo una importancia vital para difundir el anime en España. Aunque es verdad que abusó en su estrategia de ventas de la imagen del anime como caracterizado por la violencia y el sexo (etiqueta que luego ha costado mucho eliminar).

Acercó a la gente a un sinfín de títulos de los 80 y principios de los 90 que resultaron muy impactantes. Cosas que ya hemos comentado antes como El puño de la estrella del Norte, Urotsukidoji, o también 3×3 ojos, Venus Wars, Golgo 13, Robot Carnival… llegaron a estrenarse en España gracias a ellos.

Y así descubrir este tipo de animación que a todos nos parecía flipante en aquellos años. Luego también editaron Dragon Ball y algunas cosas como Totoro, mucho antes del boom de Miyazaki. Tuvieron dos líneas: Manga, en que licenciaban las cosas procedentes de Manga UK, y Anime, con cosas que licenciaban al margen de los ingleses.

En un primer momento el libro iba a autoeditarse, pero apareción The Force Books y ellos lo editaron, ¿cómo surgió esa oportunidad?

Sí, pensaba en la autoedición porque contacté con varias editoriales que han publicado libros sobre tema manga o anime y o no les interesaba el proyecto o no les cuadraba o directamente no respondieron a mis varios e-mails en que les proponía mi proyecto. Así que pensé en la autopublicación vía Amazon, como había hecho con mi primer libro Japan Extreme, dedicado al cine japonés más bizarro.

Lo maqueté y preparé el libro, sin embargo, un libro como Explosión Anime me pedía que tenía que ser a color, por todas las fotos que contiene y con Amazon, editarlo a color se disparaba el precio. Planteaba mis dudas sobre este problema en Facebook y entonces me leyó una persona de The Force Books que me dijo que podía publicar con ellos.

Yo tenía la percepción de que solo sacaban libros sobre Star Wars y relacionados, pero no, estaban abiertos a cualquier tema friki que les plantearan. De modo, que me comentaron sus condiciones económicas, me lo pensé y ahora, aquí está el libro publicado gracias a ellos, finalmente.

El formato de OVA´s, que también recoges en tu libro fue otro fenómeno, pero recuerdo que su acceso era más difícil hasta la llegada de Internet, aunque es verdad que Manga Films editó alguna, ¿Por qué crees que no hubo tanta distribución por televisiones o VHS?

Muchas de las cosas que editó Manga Films eran en realidad OVAs, (3×3 ojos, por ejemplo) aunque pudieran parecer películas, como pequeñas series que se editaban a través de varios VHS. Otro caso es el de Urotsukidoji, en realidad 3 OVAs que se resumieron en una sola película quitando escenas y censurando algunas de las secuencias sexuales.

El problema de por qué no se vieron tanto por televisión está en esto mismo: sus elevadas dosis de violencia y de sexo en muchos casos. Ya bastante polémica estaba habiendo con la violencia de series como Dragon Ball o desnudos inocentes como en Ranma ½, como para meterse a programar estos títulos que podían ser muy polémicos. Aunque en la televisión catalana hubo un ciclo en que se emitieron muchos de estos títulos y con doblaje al catalán.

Y por último, ¿dónde se puede adquirir el libro?

En la web de la editorial The Force Books:

http://tienda.anai.es/index.php?id_product=78&id_product_attribute=0&rewrite=explosion-anime&controller=product