El cine de animación español se ha llevado una más que grata sorpresa, como ha sido el estreno de Buñuel en el laberinto de las tortugas (Salvador Simó, 2019). Un filme galardonado en el Festival de Málaga por su banda sonora y estrenada en Estados Unidos. La película es una adaptación del cómic homónimo del extremeño, Fermin Solís. El autor se adentra en el rodaje del documental, Las Hurdes, tierra sin pan, de Luís Buñuel, en una de las regiones más olvidadas de España, Las Hurdes. Un documental que el cineasta llevó a cabo después de su escandalosa, La edad de oro (1929). Solís es el autor de cómics como Otra Vida (Ediciones D2ble D2sis, 2001), Un pie tras otro (Plan B Comics, 2003) o No te quiero pero (Astiberri, 2004). Hablamos con él sobre su comic, Buñuel en el laberinto de las tortugas y sobre la adaptación al cine de animación.

En 2008 editas Buñuel en el laberinto de las tortugas, una novela gráfica en blanco y negro con el rodaje de La Hurdes, tierra sin pan como como escenario. ¿Cómo llegó hasta ti la historia de la novela?

Pues, sinceramente, llegó un poco por casualidad. Me apetecía probar algo nuevo, alejado de las historias costumbristas o autobiográficas que venía escribiendo y dibujando entonces. Hice un viaje por Las Hurdes, región que está a apenas una hora y media de viaje de mi casa, y que no conocía, y allí me encontré con Buñuel y la sombra de su película.

Busqué documentación sobre ese rodaje y apenas encontré nada, unas líneas en sus memorias y algunas breves reseñas en los libros de cine. Pensé que podría ser un buen comienzo para inventar cómo pudo ser aquel rodaje que marcó tanto a Las Hurdes y al propio Buñuel.

“Hice un viaje por Las Hurdes, región que está a apenas una hora y media de viaje de mi casa, y que no conocía, y allí me encontré con Buñuel y la sombra de su película”

Fermín Solís

La novela se ha reeditado a color y encima se ha rodado una adaptación de largometraje. ¿Cómo surge la reedición, fue por parte de Reservoig Books?

Una vez que el proceso de adaptación de la novela gráfica se puso en marcha y la producción estaba avanzada había que reeditar el libro. Esta es la tercera edición distinta que se hace del libro, la primera fue la de la Editora Regional de Extremadura, la segunda de Astiberri y esta de Rerervoir.

Mi agente ofreció el libro a varias editoriales y nos quedamos con la oferta de Random, yo estoy muy contento con esta edición, me dio un poco de pereza hacer el color, más que nada por retomar un trabajo que hice ya hace más de diez años, y, si hubiese podido, hubiese cambiado muchos dibujos, pero me limité a añadir el color basado en el mismo color de la película.

Fermín Solís. Autor de «Buñuel en el laberinto de las tortugas».

En 2008 el mundo editorial de los cómics, y de la novela gráfica, era muy diferente al actual, de hecho es de los pocos sectores que han crecido en público y obras. ¿Cómo has visto su evolución a lo largo de estos 11 años?

Lo he visto un poco desde fuera, porque, después de Buñuel, me especialicé en literatura infantil y me he dedicado a escribir e ilustrar libros para ellos. Aun así, creo que sigue sin haber una buena industria del cómic en España.

La Editorial Regional de Extremadura publicó la primera edición, Astiberri la segunda. ¿Cómo llegaste hasta la administración para que se involucraran en proyecto?

Estaba visitando la Filmoteca de Extremadura, buscando documentación sobre Buñuel y Paco Rebollo, director de la Filmoteca en ese momento, se enamoró del proyecto y lo presentó para que fuese editado con ayuda de la Junta, me hicieron una buena oferta y decidimos sacarlo con ellos.

“Fue (Buñuel) a hacer cine denuncia, como hizo con Los olvidados años después, pero manipulando la realidad para conseguir un objetivo”

Fermín Solís

Como extremeño, ¿qué te parece el documental de Buñuel, fue positivo o negativo para la zona?

En todos estos años, después de tener mil conversaciones con expertos, con hurdanos, con cinéfilos, con tantísima gente después de lo que ha generado el libro y la película, creo que fue bueno. Es decir, tenía buenas intenciones, no es cierto que fuese a ridiculizar a los hurdanos, fue a hacer cine denuncia, como hizo con Los olvidados años después, pero manipulando la realidad para conseguir un objetivo.

¿Cómo fue el proceso de documentación?, aparte de ver el documental y viajar a las Hurdes, supongo que habrían más fuentes.

Sí, muchísimas más, entrevistas con gente de las hurdes, revistas especializadas de cine antiguas, libros de todo tipo, desde libros frikis como la interpretación de los sueños eróticos de Luis Buñuel hasta biografías al uso, conseguí un libro muy interesante donde se desglosaba la película fotograma a fotograma. No solo me documenté sobre Buñuel y las Hurdes, también sobre el grupo Surrealista, la Segunda República, París años 30, cine de esa época, muchas cosas.

“Conseguí un libro muy interesante donde se desglosaba la película fotograma a fotograma. No solo me documenté sobre Buñuel y las Hurdes, también sobre el grupo Surrealista, la Segunda República, París años 30, cine de esa época”

Fermín Solís

Para mucha gente a las Hurdes fue Luís y volvió Buñuel. ¿Qué opinas al respecto, crees que el impacto en su obra fue tan mayúsculo?

Pues, vuelvo un poco, a la respuesta de una pregunta anterior. Hablando con gente de Las Hurdes, muy concretamente con José Pedro Domínguez, que gestiona el Centro de Documentación Hurdana en Pinofranqueado, él opina que fue al contrario. Que entró Buñuel, un joven insolente procedente de un entorno burgués y salió una persona más humana, marcado y conmovido por su experiencia allí y la posterior muerte de todos los que le acompañaron de forma prematura en circunstancias muy tristes.

El impacto fuerte de la película en Las Hurdes se produce al finales de los años 80 cuando Informe Semanal hace un reportaje y los hurdanos lo ven en las teles en sus casas. Antes no hubo forma de ver ni conocer esa película allí.

Fotograma de la película, Buñuel en el laberinto de las tortugas

La adaptación del filme es bastante fiel al original, pero me ha sorprendido ver que el trazo es algo diferente. ¿Cómo participaste en la película?

No participé de forma activa dibujando, sí he visitado los estudios a menudo, he ido a presentaciones, leído las distintas versiones del guión… Preferí seguir haciendo mi trabajo de ilustrador y no dedicarme 2 años a una película, primero porque no sé. La elección de José Luis Ágreda como director de arte fue todo un acierto, él ha llevado mis dibujos a un estilo visual muy atractivo y acorde al cine de animación.

En Buñuel en el laberinto de las tortugas, existen muchos momentos oníricos y algo verdaderamente surrealistas, ¿todo lo que aparece en el libro es verídico del rodaje, como por ejemplo, Buñuel yendo vestido de monja a un pueblo?

No, creo que muy poco de lo que cuento es verídico, es decir, pudo pasar pero no está documentado, entonces recreé lo que pudo pasar basándome en mi aprendizaje sobre Buñuel. Alguna vez que otra se vistió de monja, por eso lo incluí. Me parecía un acto surrealista interesante, como cuando meto un bucle temporal y cosas así.

Cuando te comunican que la novela iba a convertirse en una película, ¿cómo te sentiste al respecto, algo de vértigo o responsabilidad?

En realidad, no hay un momento concreto es que pase eso. Ha sido un proceso muy largo que empieza con la idea de hacer un corto que se promueve desde el Centro de Documentación de las Hurdes, estos se ponen en contacto con GLOW, una pequeña empresa que realiza servicios de animación para publicidad, diseño, etc.

José María Fernández de Vega de GLOW decide mostrar el proyecto a Manuel Cristobal, productor especializado en cine de animación para adultos con películas como Arrugas y ahí empieza la máquina a funcionar, pero primero hubo que presentar proyectos para pedir subvenciones, llamar a muchas puertas mientras se escribía el guión y se trabajaba el arte, etc. Un proceso muy largo.

El vértigo siempre está ahí, y la ilusión de que se llegase a materializar, pero nunca imaginé que llegase tan lejos. Responsabilidad menos, porque, cuando hice el cómic nunca pensé dónde me metía trabajando con Buñuel, de hecho el Buñuel de mi cómic es un personaje creado a mi medida más que un mito histórico.

“A mediados de septiembre publico con Montena los dos primeros volúmenes de una colección para chavales titulada Harry y Cerdon”

Fermín Solís

¿Cuál será tu próximo proyecto editorial?

Tengo varios, sigo trabajando el libro infantil, a mediados de septiembre publico con Montena los dos primeros volúmenes de una colección para chavales titulada Harry y Cerdon, en este caso he escrito más que ilustrado. Y luego, para el próximo año Reservoir publicará mi nueva novela gráfica titulada Medea a la deriva.

Dibujo de ‘Buñuel en el laberinto de las tortugas’, de Fermín Solís

 

Fermín nos comenta cómo se enteró de la precandidatura de la película a Los Oscars

Han pasado once años, aunque han sido diez entre las dos ediciones. Con el paso del tiempo, ¿te hubiera gustado cambiar algo del original?, ¿el qué?

Casi todos los dibujos, en su momento para mí fue una ruptura gráfica con el resto de mi obra y hoy día sigue siendo una rara avis dentro de mis publicaciones. Tardé mucho en dibujar un estilo que me convenciese, siendo muy difícil para mí dibujar con un estilo realista que pedía este trabajo. Pero bueno, ya está hecho y hay que pensar en los libros que vendrán.

¿Qué novelas gráficas nacionales recomendarías a alguien que nunca ha leído una?

Si es alguien que nunca ha leído cómics pues tendría que leer inevitablemente a Paco Roca. Cualquiera de Juan Berrio, Gallardo, Max