Javier Caro

Martina Gusmán vino a presentar, El Año de Furia, su última película dirigida por Rafa Russo, que también estuvo en València. Llegaron para presentar una historia que nos cuenta la vida de diferentes personajes en 1972 en Montevideo, Uruguay, en la antesala de la dictadura. Y cómo sus vidas se van cruzando.

Después del éxito de El Inocente volvemos a ver a Martina Gusmán, a la que habíamos visto en filme como La quietud (Pablo Trapero, 2018), Elefante Blanco (2012) o Leonera (Pablo Trapero, 2008) en un papel dramático y visceral. Comparte reparto con Alberto Ammann, Joaquín Furriel, Daniel Grao y Maribel Verdú.

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Martina Gusmán y Rafa Russo (director) en la presentación de EL Año de la Furia. Fotografía cedida por Eduardo Llorente de Ineditofilms

El filme retrata aquellos primeros años de represión en Uruguay, con varias historias entremezcladas. Vemos cómo lo viven dos guionistas de un programa de humor que están viendo como se les censura para no ofender a los altos cargos militares. Un sádico militar, Rojas, que tortura a militantes tupamaros, y a Susana, una joven prostituta con la que mantiene relaciones el torturador.

Una historia dolorosa y valiente. Rafa Russo comenta cómo se le ocurrió la trama de la historia.  “Este proyecto surgió hace muchos años, como sucede en el cine, los proyectos tardan en sacarse adelante. Yo siempre he estado muy vinculados, al ser hijos de padres argentinos, a la realidad latinoamericana, y Uruguay siempre me interesó mucho por estar a la vanguardia de del progresismo y los derechos humanos. Pensé había sido proco retratada en el cine, que la historia de Uruguay se conocía poco”

Para mucha gente ese periodo de la dictadura uruguaya quizás sea desconocido, así que la película también sirve casi como “documental” para conocer aquella situación. “Cuando me contaron sobre El año de la furia ya me gustó mucho, ya simplemente el título, y ya empecé a urdir una historia que contara cómo fue ese año tan convulso para Uruguay,  que fue un antes y un después en la historia de este país”, señala Russo.

“Pensé en contar la historia desde un punto de vista diferente de cómo se suelen contar las historias de las dictaduras latinoamericanas, desde cómo se vivía desde la gente corriente, de las relaciones humanas, como poco a poco la dictadura lo va impregnando todo, y va a afectando a la relaciones humanas, amistades, amorosas…”, comenta el director.

Es una historia de personajes, de vidas truncadas y sueños, no solamente trata de la represión en la dictadura. “Estar ahí sobre el terreno y ver cómo lo vive el corazón de la gente,  eso es lo que me interesaba explorar”, apunta Russo.

“Y me puse a escribir un guión con un mosaico bastante amplio de personajes que pudiera mostrar varios puntos de vista, y también contar el punto de vista del lado de los opresores, porque me interesaba contar cómo funciona la maquinaria del mal; cómo se llega a que un hombre corriente que ha sido adiestrado y adoctrinado para tener determinadas ideas, y para reprimir las libertades o lo que ellos llaman insurgente, cómo pasa la línea moral de la tortura”, recuerda Martina Gusmán.

Martina Gusmán, interpreta a Susana, una prostituta que mantiene una relación con el militar maltratador, Rojas. “El personaje de Susana era para mí era un desafío muy grande”, señala la actriz, “porque era un personaje que cuenta con un arco muy grande, y  una historia de amor desde un lugar muy particular, desde los silencios, desde lo no dicho, el lenguaje corporal, y era un desafío en ese sentido de interpretación muy grande”

“Soy una trabajadora, estudio actuación desde los seis años, mi padre es profesor de teatro y siempre me estoy formando”

Martina Gusmán 

Hemos visto a Gusmán en muchos trabajos últimamente, pero con El Inocente ha logrado una repercusión brutal. “Soy una trabajadora, estudio actuación desde los seis años, mi padre es profesor de teatro y siempre me estoy formando. Y sí, claramente aquí en España me están empezando a conocer más ahora con estos últimos trabajos; pero bueno, vengo haciendo trabajos hace bastante tiempo que circularon por festivales; Cannes Venecia, San Sebastián”, señala.

Nos preguntamos cómo llegó al proyecto de Oriol Paulo. “A mí me llaman por El Inocente porque estábamos haciendo El Año de la Furia, y la directora de casting viendo por las redes que estaba en España y me dijo: vi que estás en España, tengo un proyecto que quiero saber si te interesaría, y viajé a Barcelona y me entrevisté con Oriol Paulo, y así llegó El Inocente, de la forma más insólita de la que me podría imaginar”, relata.

Martina Gusmán y Rafa Russo (director) en la presentación de EL Año de la Furia. Fotografía cedida por Eduardo Llorente de Ineditofilms

El filme es uno de los más interesantes que ha llegado a la cartelera nacional en los últimos meses, un trabajo muy interesante para cualquier intérprete “Y en verdad cuando le dije a Rafa que sí al proyecto, no es porque fuera en España sino porque me pareció superinteresante lo que me estaba contando, y la mayor parte del rodaje era en Uruguay; y es así, los caminos se van abriendo por su cuenta”

Las redes sociales y las plataformas son el presente, y gracias a estas herramientas las películas pueden llegar a más público. “Yo en Argenta hice una serie, que ya vamos por la cuarta y quinta temporada, que vengo ahora de rodarla, El Marginal”, comenta Gusmán. “La primera temporada de El Marginal fue casi una apuesta entre amigos; bueno, hacemos éste proyecto”.

“Obviamente había mucho talento; el director era increíble, el guionista también; pero era como un proyecto super chiquito, de autor y de pronto; lo compró Netflix y fue a las plataformas y la petó, fue algo así como increíble. Ganó un premio en el Festival Séries-mania de Francia, y ahí se empezó a armar como una bola gigante”, dice la actriz

Gracias a las plataformas se obtiene una popularidad que tal vez sería difícil de otro modo. “Me pasó que en Francia, que me pararon en la calle y me empezaron a hablar, y yo pensé que era de alguna de las películas que habían estado e Cannes, y no, era por El Marginal que se había estrenado en Canal+ y Netflix”, recuerda la argentina.

Sin duda el poder de las plataformas de contenido está en la inmediatez y en sortear las barreras de la distribución por países. “Tiene esa posibilidad de llegada las plataformas que está muy bien”, comenta. “Esta bueno que una cosa no suplante a la otra (el cine en sala de exhibición), creo que son experiencias diferentes”

 Cada experiencia audiovisual es diferente, no se puede comparar el cine con una plataforma “La experiencia que puede ser en el cine es muy particular de ver en una pantalla tan grande, apagar tu móvil, el sumergirte, en esa experiencia, pero me parece que las plataformas te ofrecen otra posibilidad diferente, y que en esta época de pandemia acompañó a mucha gente, las dos cosas suman desde diferentes lugares”, comenta.

Hay que agradecer a los Preestrenos del Festival Antonio Ferrandis y a Kinepolis Paterna, que siga apostando por traer el mejor cine español.