Javier Caro

Si existen personajes icónicos en el mundo del cine, esos podrían ser los asesinos de las películas de género slasher. El dúo formado por Michael Myers y Jason Voorhees, han capitaneado, con diferente suerte e importancia en sus numerosas secuelas, éste subgénero nacido en los 80.

Era lógico que alguien valiente y cinéfilo, se atreviera a editar un libro sobre uno de los dos; más concretamente, sobre Myers; el enmascarado psicópata que persigue incansable a Laurie Strode, la genial Jamie Lee Curtis.

Octavio López, arqueólogo del cine, autor que ya nos había sorprendido por sus anteriores referencias como, El dinosaurio a través de cine. Cinezoico y ¿A quién vas a llamar? La historia de los Cazafantasmas. ahora nos trae su nuevo trabajo, Noche de Halloween, donde repasa exhaustivamente la saga.

Has comentado en alguna ocasión que la primera vez que viste una película relacionada con Halloween, te dejó algo indiferente, no causó en ti ningún impacto. Entonces, ¿cómo decides implicarte en un proyecto tan ambicioso como escribir un libro sobre la saga?

Es cierto que la primera película de la saga que vi fue Halloween: la maldición de Michael Myers (Halloween: The Curse of Michael Myers, 1995) me dejó un tanto frío.  Hemos de decir que es una de las películas más confusas de la saga (debido en parte al complicado proceso de producción) y por ello quizá no sea la más adecuada para despertar el interés del no iniciado.

Pero sí que dejó plantada una semilla que no empezó a germinar hasta que vi la primera parte en un pase televisivo. Ya conocía el personaje, y me decidí a darle una nueva oportunidad. Al fin y al cabo era la original, la que iniciaba todo, y eso ofrecía cierta seguridad. Fue entonces cuando al ver esa primera película realizada por John Carpenter cuando empecé a sentir verdadera curiosidad por el personaje.

Después, vendría una añorada búsqueda por los extintos videoclubs de todo Alicante en pos del resto de títulos de la saga. Aún recuerdo cuando encontré uno de esos VHS de caja grande, perteneciente a Halloween 5: la venganza de Michael Myers (Halloween 5: The Revenge of Michael Myers, 1989).

Aquella odisea analógica me convirtió en fan incondicional. Y ya, varios años después, cuando disfruté de lo indo investigando sobre los Cazafantasmas para el libro ¿A quién vas a llamar?, pensé que la saga de Michael Myers bien merecía un volumen esforzado y completo que tratase pormenorizadamente cada una de las entregas.

«La visión original de John Carpenter como una entidad siniestra, casi como el propio mal, intangible y etéreo, sí que ha sufrido variaciones»

Octavio López

halloween
Octavio López junto a Michael Myers. Fotografía de Laura Sanjuán

Recuerdo que dijiste una vez, que Mike Myers en el primer filme, es casi como un ente, una presencia que vaga en busca de su nueva víctima.

¿Después de haber revisionado las películas, y haber entrevistado a parte de sus protagonistas, crees que el personaje se ha desvirtuado o el cambio en su forma de ser el algo natural?

La visión original de John Carpenter como una entidad siniestra, casi como el propio mal, intangible y etéreo, sí que ha sufrido variaciones. No sé si llamarlo desvirtuación, porque en algunos casos como las aportaciones de Rob Zombie, han sido entregas donde deliberadamente se ha despojado de ese aura casi fantasmal para ahondar en su naturaleza humana.

Pero podríamos decir que con iconos como el presente, tan sencillos pero también potentes, es fácil que pierdan parte de sus signos característicos para adaptarse y sobrevivir al paso de los años. Por ejemplo, en la secuela inmediatamente posterior, que aquí en España se llamó ¡¡Sanguinario!! (Halloween II, 1981).

La película tenía que competir con toda la horda de slashers surgidos a su vez como imitaciones de la propia La noche de Halloween, y se potenció la contundencia, violencia y presencia de Michael Myers, perdiendo un tanto de sus enigmáticas “evaporaciones”.

Con todo, en la última secuela se ha tratado de reconducir al personaje a ese misterio andante de la original -por ejemplo, se juega con ello de alguna manera en esa secuencia donde aparece y desaparece con los fogonazos de un detector de movimiento. Será interesante comprobar en las dos siguientes secuelas qué ruta siguen los cineastas.


El slasher fue prácticamente inventado por Halloween, en el filme se desarrollan los actos que después de imitarían en la narrativa del género. ¿Qué revolución técnica y del modo de contar historias generó el estreno del filme?

La revolución técnica se produjo sobre todo gracias a la esmerada composición del plano que Dean Cundey implementó. Un cuidado formal muy elaborado, que aportó unos contrastes entre luces y sombras deliciosos, y que marcarían el principio de la estética del cine de los años ochenta.

No sólo en el cine slasher sino también en gran parte del cine fantástico. De hecho, Cundey acabó trabajando con Robert Zemeckis y Steven Spielberg, lo que da una idea de su incalculable aportación.

A nivel narrativo, cimentó una estructura que podríamos resumir en cuatro fases: una primera ambientada en el pasado donde actúa por primera vez el asesino; una segunda parte ambientada en el presente donde el asesino escapa de su confinamiento y reanuda su sed de sangre.

Una tercera donde la protagonista descubre los cadáveres que ha dejado el asesino; y una última parte donde el asesino, el mal, presuntamente finiquitado deja la puerta entreabierta a su regreso. Esta estructura sería infinitamente copiada en cientos de posteriores películas que abordaron el mito del boogeyman (esto es, “el hombre del saco”) en los años inmediatamente posteriores.

Viernes 13, un filme mítico de terror

Como he dicho, el libro está lleno de entrevistas, y el prólogo escrito por PJ Soles, una de las actrices que moría a manos de Myers en la primera parte. ¿Cómo fue llegar a esas personas, fue fácil que accedieran a colaborar en el libro?

Como siempre en proyectos de esta índole, hubo de todo. Algunos accedieron de buen grado, entusiasmados por ahondar en sus determinados trabajos. Así fue el caso de Tommy Lee Wallace, el director de Halloween III: el día de la bruja (Halloween III: Season of the Witch, 1982), o Dominique Othenin-Girard, director de Halloween 5.

Varios no quisieron participar, pues para determinados cineastas los varapalos que sufrieron en la producción fueron demasiado grandes y no guardaban un buen recuerdo. Algunos no contestaron, y otros directamente dijeron que no, sin dar explicaciones.

En cualquier caso, el resultado fue positivo ya que el 80% o 90% de las personas a las que se lo propuse aceptaron y el resultado está en el libro, y para mi supone un auténtico sueño hecho realidad que un libro que haya escrito yo sobre la saga cuente con respuestas exclusivas de gente tan ilustre como el propio John Carpente, Dean Cundey, Rick Rosenthal, Alan Howarth o Dwight Little por citar unos pocos.

Si además, algunos amigos americanos te cuentan que ciertos entrevistados se ha negado a dar más entrevistas a ningún medio porque ya lo dijo todo en Noches de Halloween, pues el orgullo es total. PJ Soles fue una maravilla. Aceptó enseguida ocuparse del prólogo, y en unos pocos días tenía el texto listo, lo que fue muy tranquilizador.

Además, si habéis podido leerlo, hace un resumen perfecto de la gestación de la película, además de su repercusión en la cultura popular, así que no podría estar más contento del resultado.


En la saga de Halloween, como en todas las encartadas en el slasher, podemos observar una mayor violencia a medida que avanza la propia saga, cada título debe superar a su predecesor. ¿Crees que esa escalada de violencia visual ha contribuido a que la saga caiga en la vulgaridad o ha mejorado la franquicia?

Es algo un poco contradictorio, porque aunque la saga debía competir con otras producciones similares, e insertaba planos más o menos gratuitos de violencia gráfico, como el comentado caso de ¡¡Sanguinario!! pero también en Halloween 4: el regreso de Michael Myers (Halloween 4: The Return of Michael Myers, 1988), no creo que las película se resintieran en exceso por ello.

Tan sólo eran pequeñas adiciones que no deslucían el conjunto, en su mayor parte. Y a decir verdad, cuando la saga cayó en poder de Rob Zombie y su particular forma de plasmar la violencia, la premisa de Michael Myers y su furia asesina encajó a la perfección con la sordidez del cineasta.

El boom de los ochenta en cuanto a slasher, cayó en picado y no remontó hasta Scream, vigila quien llama. ¿En qué situación nos encontramos ahora respecto al subgénero?

Lo cierto es que no soy ningún experto en el slasher para categorizar sobre ese extremo. Las películas que me llaman la atención del subgénero habitualmente son aquellas que pertenecen a alguna franquicia de algún personaje icónico, caso Michael Myers o Jason de Viernes 13.

Pero la sensación que tengo es que, como gran parte del cine fantástico, se ha entrado en una etapa de nihilismo total, de historias descorazonadoras con una violencia en pantalla muy incómoda y sangrienta. Veo una lógica adecuación a los momentos de sin razón que vivimos a día de hoy.

«Va a sonar a muy fan, pero en realidad creo que para comprender el mito de Michael Myers no hay que desatender ninguna de las entregas»

Octavio López


De entre todas las películas de la saga, con las de Rob Zombie y los reboots incluidos, crees que han sido las más destacable, e incluso reivindicables, y cuáles son mejor olvidar?

Las dos entregas de Rob Zombie, como he comentado, me gustan mucho. Creo que hizo suyo el personaje y lo llevó a su terreno, complementando la visión que había realizado Carpenter. Halloween 4 me gusta bastante, y Halloween 5 creo que tiene una de las mejores fotografías que he visto en un slasher.

Y la excentricidad de Halloween III cada vez tiene más adeptos, cosa normal por cierto. Las menos destacables me parecen Halloween: Resurrection (2002), por su excesiva dependencia del humor, y quizás Halloween: la maldición de Michael Myers, si bien esta último posee un trabajo de rescate de ideas y referencias a la saga demencial.

Va a sonar a muy fan, pero en realidad creo que para comprender el mito de Michael Myers no hay que desatender ninguna de las entregas.

halloween
Octavio López junto a Michael Myers. Fotografía de Laura Sanjuán

La saga está muy viva, como hemos podido apreciar con el éxito rotundo de Halloween. ¿Existe la posibilidad de ampliar en sucesivas ediciones, el libro?

Si, la idea es ir actualizando en unos años el libro cuando se hayan estrenado más entregas. Recordemos que se están preparando no una sino dos  secuelas más, Halloween Kills y Halloween Ends, pero como muy pronto creo que hasta el 2021 no saldría una nueva edición. ¿Por qué esperar tanto para devorar un libro tan excelente -bueno, al menos concienzudo- sobre Michael Myers?

Halloween H20, fue el regreso de Jamie Lee Curtis, Laurie Strode en el filme, a la franquicia, un filme bastante solvente, pero luego llegó, movida tal vez por el éxito, Halloween Resurrection, de nuevo con Jamie Lee Curtis, una cuasi parodia. ¿Cuáles crees que fueron los motivos para darle ese tono de humor cutre adolescente?

Pues tratar de aprovechar la estela autoconsciente de Scream, vigila quien llama. En Halloween H20 ya podíamos detectar esa “esclavitud” hacia el filme de Wes Craven con los comportamientos de las dos parejas jóvenes, pero dentro de lo que cabe estaba bien equilibrado con la relación entre Keri Tate (Laurie Strode) y Michael Myers.

En Halloween: Resurrection, se les fue un poco de las manos esa dependencia, y perdió gran parte del suspense por escenas como Busta Rhymes, el rapero, soltando patadas de kung fu contra el asesino, mientras lanzaba gritos cual Bruce Lee. Aún así, la película tiene muy buenas ideas, un Michael Myers demoledor y una fotografía con tintes lilas muy a tener en cuenta.


Hablando de Halloween Resurrection, luego de la película apareció en escena el impactante Rob Zombie con un gran filme que dinamitaba la franquicia, Halloween: El origen. ¿Qué te pareció la película, y qué crees que aportó Zombie a la saga?

Lo he comentado anteriormente, pero en esencia un retrato salvaje y podrido de la mente de Michael Myers. Quiso ahondar en su locura, y en mi opinión consiguió hacer unas aportaciones realmente originales -especialmente la segunda- sobre el personaje.

Incluso pudimos ver las alucinaciones que sufre el asesino y que le impulsan a matar. A su vez, plasmó una crítica hacia la violencia que genera violencia sorprendente, realizando un giro espectacular de la saga y remitirla de nuevo a Psicosis (Psycho, 1960), la película de Hitchcock que Carpenter tanto veneraba en la primera Halloween.

Halloween III: El día de las bruja, fue un filme valiente, con una idea principal muy buena: realizar películas autoconclusivas con la festividad de Halloween como marco contextual. ¿Por qué crees que no fue bien recibida por el público y no se optó por seguir con esa idea de hacer películas de terror ambientadas en Halloween?

La premisa, con su final trágico, era de por sí complicada de asimilar por el público. Pero especialmente creo que no funcionó porque no aparecía Michael Myers, a pesar de llevar Halloween en el título.

La gente se esperaba encontrar al famoso asesino, y cuando llegó a los cines y se encontró algo totalmente diferente se sintió engañada y no prestó atención a las muchísimas virtudes del largometraje, que las tiene.

Pero los cineastas se vieron en un callejón sin salida. Stacey Nelkin, la actriz del filme, lo cuenta de manera ejemplar en el libro: no podían haber dado luz verde a la película si no tenía el título de Halloween en alguna parte, pero a su vez eso les condicionaba a estar vinculados con el personaje de Myers, provocando el lógico rechazo cuando el público descubría el argumento.

¡Todos Flotan!. Un libro sobre Stephen King de Tony Jiménez

La segunda parte, Halloween II: Sanguinario, tenía un título muy extraño en España. ¿A qué fue debido?, además, fue muy vilipendiada y considero que es de las mejores. ¿Qué te parece esta continuación inmediata de la primera?

Estoy convencido que el título de ¡¡Sanguinario!!, como se llamó aquí, prescindiendo de la alusión a Halloween, obedece a que la primera parte no tuvo mucho éxito en nuestro país. Los distribuidores de la segunda probablemente pensaron que si omitían el vínculo conseguirían que más gente, que no llegaría a valorar ir al cine a ver una segunda parte de una primera que no había visto anteriormente.

En su momento fue vilipendiada porque, comparada con la primera película, no aguanta la medida. Pero es una secuela muy solvente, con guion del propio Carpenter -atención al reciente anuncio de Budweiser que plasma cómo Carpenter se ayudó de la cerveza para salir del atolladero creativo de escribir esta segunda parte.

Una dirección muy cuidada de Rick Rosenthal y de nuevo con Dean Cundey en la fotografía elaborando más virguerías visuales. Y tenemos a Curtis y Pleasence de nuevo. Para mi funciona muy bien y tiene pasajes ya clásicos, como el paseo de Michael donde se topa con un muchacho que lleva una radio a hombros.


Obviando que La noche de Halloween es la mejor, ¿con qué filme te quedarías y cuál recomendarías una vez vista la primera parte?

Pues creo que recomendaría la última parte de 2018. Además que no es necesario haber visto ninguna de las anteriores, he hablado con mucha gente que tras verla ha sentido mucha curiosidad por el resto de la saga y han empezado a recorrerla.

Has hecho bastantes presentaciones del libro, ¿ha habido alguna especialmente emocionante para ti?

Pues todas tienen su punto especial. Creo que la más espectacular, por el sitio escogido y los medios empleados, fue la realizada en el Suspiria Fest. Ver la presentación de las diapositivas en pantalla grande, y yo provisto de un micrófono de esos que se ajustan a la cabeza, le dio un toque elaborado muy bienvenido.

Además, me pareció que hubo una conexión especial con la gente que acudió a verla, a tenor de las risas cómplices que escuché. Después, Sitges tiene un aroma especial, una magia que no se da en ningún otro lado, y en esta ocasión se repitió de nuevo.

La carpa de la Fnac, donde se llevan a cabo las presentaciones, estaba prácticamente llena, lo que fue reconfortante. Y la más reciente, en el Fantastics de Castellón, quizá fuese la más íntima y agradable de todas. Fue una auténtica delicia poder rayarles la cabeza a los asistentes con la locura de Michael Myers.