Roncas (Editorial Grafito) es la nueva novela gráfica de Elva Lombardía, una historia que nos sumerge en la vida de Lerda, una joven de 30 años que sobrevive en Barcelona trabajando en un call center, y que busca una pareja por el pantanoso mundo de las aplicaciones para ligar. A través de una narrativa sencilla pero llena de detalles, conocemos su vida, sus amores, sus miedos y los desafíos que tienen por delante los jóvenes, y no tan jóvenes, con la vivienda, el empleo, las relaciones de pareja y los sueños. Roncas fue la ganadora del Premio Josep Sanchís Grau, de los Premios Literarios Ciutat de València. Elva nos dedica un momento para hablar de su obra: Roncas
Me ha encantado el cómic, me he reído mucho y también me ha hecho pensar, y eso es algo extraordinario. ¿Cómo surge la idea de este cómic, he leído que, en parte, son vivencias personales?
La idea nació un par de años después de una ruptura. Durante ese tiempo, seguí escribiendo y dibujando en mis libretas, a modo de diario personal ilustrado. Un día, al releer todo ese material, empecé casi sin darme cuenta a trazar un guion. En un principio quería abordar el tema desde la ficción, pero poco a poco fui perdiendo el miedo y acercándome a una narración más honesta y directa, tal como ocurrió en realidad.
Es una historia que gira en torno a algo que siempre está ahí: el amor como tema universal y, también, la forma en que nos relacionamos hoy en día

Debe ser difícil plasmar algunas vivencias, en tono de humor y también con una dosis de crítica a la sociedad de las aplicaciones para ligar, ¿cómo consigues ese equilibrio?
Hay vivencias que en el momento que las atraviesas, pesan demasiado como para mirarlas con distancia, pero con el tiempo, se van transformando y en mi caso, el humor forma parte de mi personalidad y de lo que consumo, es inevitable que de alguna manera surgiera en este tono, El equilibrio está ahí porque yo también formo parte de esa dinámica de las aplicaciones para ligar, con sus contradicciones y sus expectativas
“En muchas ocasiones, las ganas de tener pareja, de gustar, de agradar, hacen que acabes tolerando ciertas situaciones que, con el tiempo y la distancia, solo haces que preguntarte ¿cómo pude aguantar esto?”
Elva Lombardía
En Roncas, el personaje de la protagonista se llama Lerda, también la primera pareja que le conocemos, ¿por qué decides llamarles así, y no ponerles un nombre?
Decidí llamarles así para alejarme un poco de lo concreto, y llevarlo a un tono más simbólico, en muchas ocasiones, las ganas de tener pareja, de gustar, de agradar, hacen que acabes tolerando ciertas situaciones que, con el tiempo y la distancia, solo haces que preguntarte ¿cómo pude aguantar esto? Me interesaba plasmar este mecanismo, este autoengaño que todas/os podemos caer y mirarlo desde una forma más irónica
En la historia abordas la situación de la vivienda, su exacerbado precio y la imposibilidad de vivir solo por la precariedad laboral, ¿en el fondo, Roncas, ¿también es un drama o un espejo de la actualidad más angustiosa?
El tema de la vivienda, los precios desorbitados, tener que compartir piso, la precariedad laboral, atraviesan la historia casi sin querer, porque forman parte del contexto en el que vivimos, algo que acaba de alguna forma, condicionando la forma en la que nos relacionamos. Da la sensación de que en general, vivimos en tiempos en lo que nada parece para siempre
En la historia juegas con muchas técnicas narrativas, una de las que más me han llamado la atención son las diferencias cromáticas según las emociones de Lerda o de las situaciones que viva, ¿cómo trabajas en el guion gráfico de la coloración? ¿para ti es un elemento más?
Si, es un elemento más que ayuda de alguna manera a conducir al lector dentro de esta montaña rusa emocional. Hay cierto paralelismo con las situaciones en las que no acabas entender porque estás mal hasta que llega alguien que te ayuda a verlo con claridad. En ese sentido, el color es esa amiga que te va acompañando y te va diciendo con honestidad, ‘’amiga, ahí no es’’
“Me encantan las historias costumbristas, tanto en cómic, como en series y cine. Mi gran referente en el mundo del cómic es Aude Picault que consigue con un trabajo que parece super sencillo, plasmar realidades con humor”
Elva Lombardía
El tipo de dibujo podría estar ligado al cómic más actual y algo manga, por la expresividad de sus personajes y de sus emociones, ¿qué referente gráficos hay en tus trabajos?
Me encantan las historias costumbristas, tanto en cómic, como en series y cine. Mi gran referente en el mundo del cómic es Aude Picault que consigue con un trabajo que parece super sencillo, plasmar realidades con humor. Series como Sexo en Nueva York, Girls, películas clásicas como Telma & Louise, donde se desgranan las relaciones, amistades, son otras de la grandes referencias que tengo
¿Cuánto tiempos has estado trabajando en Roncas?, se nota un trabajo muy elaborado y medido
La idea llevaba años rondando en mi cabeza en libretas y gracias al Premio de Ciutat de València se ha podido llevar a cabo, pero el proceso final del cómic, darle su forma actual, desde su guion hasta el dibujo final, han sido 8 meses de intenso trabajo

Creo que Roncas es una historia gráfica que podría venir perfectamente acompañada de música; de hecho, aparece la sala Apolo y una canción de Rigoberta Bandini, ¿qué canciones sonaban cuando estabas creando la historia?
La música es muy importante para mi, me acompaña al trabajar, caminar por la calle… y Rigoberta Bandini, precisamente, me ha acompañado muchísimo durante la creación del cómic. Ya me gustaba de antes pero su último álbum apareció en pleno proceso de guion y dibujo y muchas canciones parecían encajar casi de forma natural en la historia. Además, he estado escuchando otras bandas que son mi zona segura, como Oasis o Radiohead de ahí que hay algunos guiños dentro del cómic
“El diario del confinamiento nació en redes sociales. Empecé a relatar día a día, a través de sketches, las vivencias que teníamos en mi piso compartido, lo iba publicando diariamente en Instagram y fue conectando con la gente”
Elva Lombardía
Diario de un confinamiento en un piso compartido (Saim Edicions) fue un cómic también autoficcional, ¿cuéntanos un poco de qué trataba y que repercusión tuvo?
El diario del confinamiento nació en redes sociales. Empecé a relatar día a día, a través de sketches, las vivencias que teníamos en mi piso compartido, lo iba publicando diariamente en Instagram y fue conectando con la gente. Con el tiempo un par de editoriales se interesaron y así surgió el cómic con la editorial Saim Edicions Fue muy divertido todo el proceso ya que, mucha gente empezó a seguirme por ello y les divertía verse reflejados en muchas de las historias que cuento en él
Personalmente se me ha hecho muy corto Roncas, ¿hay la posibilidad de una nueva entrega?
(risas), todavía no lo sé, mucha gente espera una segunda parte, la verdad que historias no me faltan, tanto mías como de mi entorno, quizás en un futuro retome las libretas que todavía andan en mi estantería y haga otra nueva recopilación de historias para no dormir.
¿En qué estás trabajando ahora?
Actualmente ando con encargos de libro de texto y terminando un álbum infantil que ha sido recientemente galardonado en la séptima edición del Premio de Álbum ilustrado de Vila de Termens junto con la escritora Eva Ferrer. Una historia esta vez para pequeños pero con mucho humor que me hace mucha ilusión ilustrar

