Dejando cicatrices en el alma con El Agente Naranja y su nuevo disco: Impermanencia

Javier Caro

El Agente Naranja regresaba en 2025 a la actualidad musical con otra pequeña obra maestra, algo a los que, por otra parte, nos tienen acostumbrados desde siempre.  Impermanencia es un disco todavía más electrónico que sus anteriores trabajos. 11 cortes llenos de emociones que desangran el alma. Sus presentaciones en directo son escasas, casi nulas, algo que lo vuelve, todavía más, míticos. El 10 de enero de 2026 actuaron en la sala 16 Toneladas junto a la banda histórica PI L.T. Llegamos a la prueba de sonido y charlamos con Vicente Santiago, voz del grupo, para subir a los camerinos a que nos cuenten un poco la historia de la banda. 

Un momento del concierto donde la intensidad se desbordaba

Antes de nada, creo que es justo decir que El Agente Naranja me cambió, en cierta medida, la vida, como banda sonora de un momento de soledad e introspección. Marathon (2015) fue un disco capital para mí, además de ser de las primeras entrevistas en medios profesionales. Sus letras, quejidos, susurros y armonías te atraviesan el alma. Recuerdo que cada vez que subía en mi destartalado coche sonaba el disco, como si aquello fuera un ritual, fuera a donde fuera, ese disco me hacía sentir bien. Con Impermanencia han seguido explorando esos sentimientos tan profundos, tan en la boca del estómago.

Uno de los fuertes de este disco, como de toda su discografía (altamente recomendable), son sus letras profundamente desgarradoras y a flor de piel. “A mí me cuesta mucho escribir, para mí es horrible, mi pareja me odia cada vez que escribo, para mí siempre es un cajón de mierda así que lo tengo siempre cerrado. Cada vez que me tengo que poner a escribir, ya sea esto o cualquier cosa, tengo que parar, porque cada vez que abro, todo los resortes se van a la mierda y lo paso fatal. Escribir para mí es un proceso muy complicado. Intento mezclar el resultado con mi estado de ánimo, a veces no estoy contento tampoco con la letra”, señala.

Entre Marathon, y la publicación de Impermanencia han pasado diez años. “No son reales, entró la pandemia, técnicos que se cambiaron, que no podían seguir, cambiamos de estudio. Fue un desastre. Tenía que haber salido hace cinco años, teníamos que estar ya con otro disco (risas), pero es que los tiempos son como son”, apunta.

Os dejamos con la entrevista íntegra

Javier Caro