30 años de Tesis: la película que revolucionó el cine español, hablamos con sus protagonistas

Javier Caro

Tesis cumple 30 años, se dice pronto, y el Festival Antonio Ferrandis programó un evento único para cualquier cinéfilo que se precie y sepa valorar el buen cine. El festival trajo hasta Paterna (València), a los tres protagonistas del filme de Alejandro Amenábar. Hasta allí se desplazaron; Eduardo Noriega, el imponente y misterioso Bosco; Ana Torrent, la intrépida estudiante que se enamora del malo y Chema, el amigo raro, pero entrañable que daría la vida por ti. Los tres interpretes nos hablaron del rodaje, de anécdotas, de la juventud y las decisión tan maduras que tomaba Amenábar en el rodaje, que apenas superaba los 20 años. 

He asistido como periodista a muchas ruedas de prensa de  película, malas y buenas, con grandes actores y directores; pero jamás, lo juro por escrito en cualquier documento legal, había sentido esos nervios en la barriga. Esa sensación de estar viviendo algo histórico, no solo de forma objetiva; sino también de la forma más subjetiva posible, algo que tenía que ver con mi historia personal. Algo que compartía con más de uno de los compañeros que esa tarde vería en el Auditorio Antonio Ferrandis. Tesis nos marcó a muchos, a todos esos que pensábamos, aún siendo unos chavales imberbes, que en España también se podían rodar películas como en Estados Unidos: thrillers, terror o fantasía… Amenábar abrió una brecha y conquistó, además de 7 Goyas, a una generación entera de espectadores. Y es que aquellos años fueron magníficos: Tesis, El día de la Bestia, Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, Atolladero, Salto al vacío, Los sin nombre (le entrevistamos aquí), algo se estaba removiendo en el cine español.

Fele Martínez, Ana Torrent y Eduardo Noriega junto al periodista, Pau Gómez, en la charla previa a la proyección de la película (Fotografía realizada por el Ayuntamiento de Paterna)

Pienso todo eso mientras cargo las baterías de los micrófonos, le envío un mensaje de audio, largo, muy largo, a mi amigo (y colaborador de este medio), Salva Herrero, me viene a la mente, y nuevamente a la barriga, la sensación de aquellos descubrimientos en tiempo real. Cine que se estrenaba a la vez que tú lo descubrías y te fascinabas con ello. Quizás era por la edad por lo que aquello se marcó en mi piel como si fuera un aguijonazo, quizás era por las pocas referencias que poseía o tal vez… ¡qué carajo!, era porque Tesis era, es y será una obra maestra. Me queda una hora para encontrarme con los actores, me conozco diálogos enteros del filme, frases que han pasado a la historia del cine patrio, recuerdo escenas al detalle, casi puedo oler los túneles por donde pasaban los actores en penumbra o sentir el miedo corriendo por los pasillos de la facultad.

Tengo la banda sonora en un mp3 y me sigo estremeciendo cada vez que la escucho. Alguna vez, cuando tuve alguna asignatura nocturna en la universidad, al salir de clase recordaba como Bosco perseguía a Ángela, casi sin despeinarse, y ella corría, tropezándose con la gente y sudando llena de nervios: pasillo arriba, abriendo puertas metálicas y perdiendo, literalmente, los papeles. La universidad podía ser un sitio donde el horror más espantoso sucediera.

Llegan tarde. Nos lo dice la organización. Se han detenido en À Punt un rato más. Nos sentamos en una sala enorme. Tres sillones, de lo que parece cuero pero serán sintéticos, están perfectamente colocados delante nuestra, justo detrás de un photocall del festival. La escena impone. Coloco la cámara, un colega me indica que podíamos compartir audio, otro pregunta si tenemos un trípode. Me acomodo, balance de blanco, saturación, distancia focal, oigo una voz, es familiar, Noriega ha entrado un segundo y nos ha pedido perdón por llegar tarde. Ya están aquí. Tesis sigue tan fresca, o más, que hace 30 años. Me llama la atención, aunque no me sorprende, que haya gente con pósters del filme en la entrada, personas que hayan viajado desde otras ciudades o que porten, como el que escribe, un dvd con la película para que se lo firmen. Tesis alcanzó el estatus de culto, y de algo, a priori, reservado solo para las producciones americanas: un fenómeno de admiración enorme, casi diría que fan. Me uno a ellos.

En 1997 ganaron el Goya a la Mejor Película, pero desde su estreno se ganaron un puesto entre las películas más recordadas del cine español. Antes de pasar al video de la entrevista grupal, hemos de agradecer al canal de Youtube, Cinema-Té, por cedernos parte del audio de la rueda de prensa. ¡Un millón de gracias!

La entrevista íntegra. Merece la pena verla entera 

Javier Caro